¡Basta de impunidad! El grito conjunto de la comunidad LGBTIQ+ el 17 de mayo 2026.

¡Basta de impunidad! El grito conjunto de la comunidad LGBTIQ+ el 17 de mayo 2026.
18/05/2026

El 17 de mayo se conmemora a nivel mundial el día de lucha contra las violencias hacia las personas LGBTIQ+. Se lo conoce oficialmente como Día Internacional contra la Homofobia, la Bifobia y Transfobia.

Expresiones que van desde actitudes sutiles o discriminación verbal, hasta la exclusión social, la violencia física y los crímenes de odio; así se manifiesta la homofobia a través del rechazo, los prejuicios y la violencia hacia las personas LGBTIQ+ por exteriorizar su orientación sexual o identidad de género.

Reichel Ramos una mujer transgénero de Managua expresó al Observatorio LGBTIQ+ de Nicaragua, que sufrió violencia en reiteradas ocasiones de parte de oficiales de la Policía Nacional. En la primera ocasión fue trasladada a una estación policial por causar supuesto desorden público, le llamaron “payasa” por asumir un nombre con el que ella se identifica, esto sucedió al salir de una discoteca. 

“Al principio me metieron en una celda con varones, pero una oficial muy joven me pasó a la celda preventiva donde cabe una sola persona. Al verme que soy una mujer transgénero decidió evitar que me abusaran los otros reos”, relató la afectada. Además, narró que al día siguiente el jefe de esa estación dio la orden de liberarla porque no tenía ninguna acusación formal.

“Por la mañana al cambiar de turno una oficial bastante mayor me sacó y me dijo que ya me iba a liberar, pero antes me obligó a lavar dos baldes llenos de uniformes azules, el que les ponen a las personas que serán juzgadas. Yo le reclame y me dijo con palabras vulgares que como yo me creía mujercita entonces estaba obligada a lavar ropa como lo hacen todas las mujeres, además me amenazó con golpearme y que si no lo hacía me dejaba encerrada. Sin poder defenderme lo hice en un lavandero pequeño y bajito”, finalizó la afectada.

Las violencias verbal y psicológica se expresan mediante insultos, apodos, burlas constantes, acoso (bullying) y comentarios que invalidan, ridiculizan o cuestionan la orientación sexual de una persona, situación que vivió en carne propia Reichel de parte de una mujer quien es funcionaria de una identidad estatal.

En este año IDAHOBIT (por sus siglas en inglés) la fecha se celebra con la consigna “En el corazón de la democracia” en alusión al avance de los ataques de los gobiernos de varios países contra la diversidad sexual y de género y contra la autonomía corporal, una táctica habitual para poner a prueba la resiliencia de los sistemas democráticos, las acciones de las personas LGBTQI+ y sus aliados.

Además de las fobias que expresa la sociedad en las calles también existe la violencia familiar que ocurre cuando se excluye a la persona LGBTIQ+ de las reuniones o eventos familiares, se le impone una carga de trabajo exagerada para limitar las oportunidades de socialización, se le rechaza en el entorno familiar o se le limita el derecho a la alimentación o el derecho al estudio. También incluye la invisibilización, que es actuar como si la diversidad sexual no existiera o no fuera válida.

Ante el Observatorio LGBTIQ+ de Nicaragua un joven gay de Managua (por motivos de seguridad decidió omitir su nombre), denunció que recientemente recibió una agresión a plena luz del día en la calle por parte de un grupo de hombres que viajaban en una camioneta.

“Yo venía de realizar un trabajo de maquillaje junto a otras dos chicas trans cuando de repente nos tiraron bolsas de fresco y nos gritaron: estos maricones de mierda y otras obscenidades. Yo me siento triste y cansado porque no solo en la calle nos pasa, sino en la casa también nos presionan. Esto me ha dañado emocionalmente, hasta me ha pasado por la mente cometer actos suicidas”, expresó el denunciante.

Las expresiones de odio en sus formas más graves escala a agresiones físicas directas, abusos, amenazas de muerte y los crímenes de odio que ponen en riesgo la vida de las personas LGBTIQ+.

En Nicaragua, la comunidad diversa vive una violencia sistemática. Entre septiembre 2023 y mayo de 2026 el Observatorio LGBTIQ+ registró 338 agresiones de las cuales 11 fueron crímenes de odio (muertes violentas) y 9 muertes de mujeres transgénero que la Policía Nacional clasificó como suicidios o accidentes, mientras que en otras no hubo tipificación del deceso. Las víctimas quedan atrapadas en una impunidad que revela gran complicidad institucional.

Por otro parte, Reichel mencionó que un grupo de Policías motorizados la detuvo a pocas cuadras de su casa: “me rodearon, uno de ellos me empezó a tocar el cuerpo, incluso mis partes íntimas, manoseando mis senos de manera arbitraria, mientras que una oficial me grababa con el celular, se reía haciendo comentario y burlas de mi apariencia física, otro oficial me dijo que su compañero tenía el miembro grande así como me gustaban, esto sucedió delante de los vecinos y sin ninguna razón, me sentí tan mal que tuve que dejar de transitar por esa calle”.

Las mujeres transgénero enfrentan tasas desproporcionadas de crímenes de odio y violencia, respetar su dignidad significa asegurar su derecho a transitar y vivir sin miedo a ser agredidas, la libre autodeterminación del género es un derecho humano básico, reconocer y respetar su identidad es vital para su bienestar emocional y psicológico.

El estigma y la falta de respeto a la dignidad y la identidad de género suele bloquear el acceso a servicios esenciales como salud, educación, empleo formal y vivienda, además, una sociedad democrática y justa no puede existir si se excluye o vulnera a sus poblaciones más marginadas.

Las sociedades solo pueden prosperar cuando existe una verdadera equidad y justicia para todas las personas, expresaron desde la organización ILGA Word que además invita a llamar la atención a la ola de retroceso democrático que se vive hoy. “A lo largo de 2025, los gobiernos de todo el mundo recortaron drásticamente la ayuda exterior que permitía a las organizaciones de la sociedad civil operar. Precisamente cuando los movimientos de extrema derecha y los gobiernos autoritarios intentaban desmantelar el progreso social”, informaron.