La cara de la violencia hacia personas LGBTIQ+ de Nicaragua.

La cara de la violencia hacia personas LGBTIQ+ de Nicaragua.
02/10/2024

Cuando se habla de violencia basada en género, el acoso y la discriminación que padecen las Lesbianas, Gays, Bisexuales y personas Transgénero, no siempre son visibilizados. Los datos son escasos, y los que se encuentran disponibles indican que las personas con orientaciones sexuales y expresiones de género en Nicaragua se enfrentan a altos índices de violencia. Además, los procesos de denuncia frecuentemente tienen trámites que complejizan aún más la protección efectiva de sus Derechos.

Una mujer transgénero de Bluefields se identificó con el nombre de la famosa Drag Queen estadounidense Shangela Tamira peer, al igual que ella sufrió mucha violencia en su adolescencia pero que aún lucha contra un sistema violento, del mismo modo que la artista del transformismo. 

Imágen de referencia

Historia de Shangela (poner pie de foto en la parte inferior de la imagen)

Ella relata los horrores que vivió durante su adolescencia, cuando sus expresiones femeninas resaltaban, en casa nunca le reconocieron la identidad de género por temor al reproche en su comunidad de etnia creole, pues ser una persona transgénero es un delito.

“Negro, gordo, cochón, sudada”, eran uno de los tantos apodos que recibió en las calles y en las aulas de clase, abusaban de ella también mediante golpes, burlas, le quitaban y escondían la ropa, la manoseaban llegando al punto de querer atentar con su vida cundo tenía apenas 15 años. “Por miedo nunca le conté a mi madre porque ella era una mujer muy estricta y no le quería dar más problemas, mi padre trabajaba fuera y a ella le tocaba la carga de mis otros dos hermanos mayores”, relato Shangela.

El prejuicio no conoce Fronteras en los países de la región latinoamericana según las estadísticas cuatro personas lesbianas, gays, bisexuales o trans en promedio son asesinadas cada día. Esta cifra no solo es preocupante, sino que además oculta muchos otros casos de los cuales no existe registro o reporte por parte de las autoridades oficiales.

Imágen tomada de la web

Desinterés por último caso de muerte violenta.

 El observatorio LGBTIQ+ de Nicaragua registro la ultima muerte violenta en contra de una mujer transgénero el pasado mes de julio. Respecto al caso se reportó que era conocida como Abigail, no hubo muchos detalles, salvo que fue encontrada muerta con múltiples golpes en su cuerpo aparentemente a manos de su pareja afectiva. Sin embargo, el caso no recibió una cobertura significativa en los medios locales ni nacionales, más allá de una publicación en Facebook por su hermana.

Imagen compartida por activistas de Nueva Segovia (colocar pie de foto debajo de la imagen)

El hecho ocurrió en el municipio de Camoapa del departamento de Boaco donde vivía la víctima, su muerte sucedió supuestamente luego de una fiesta a la que asistió Abigail en compañía de su pareja y dos sujetos más, el caso fue denunciado por activistas trans de Nueva Segovia al observatorio, informaron además que durante las averiguaciones no se registró ninguna denuncia ante la Policía Nacional.

“Como mujeres trans nos sentimos indignadas con tanta violencia en contra de nosotras, el hecho de no tomarse en cuenta el caso de esta chica, muestra que no hay interés ni de las personas que tenían un vínculo con ella, de su círculo amistoso, ni de los grupos LGBTIQ+ y mucho menos de las autoridades, para que se haga justicia; queremos que sepan a lo que estamos expuesta, al crimen de odio”. Finalizaron las activistas trans segovianas quienes decidieron ocultar su identidad por miedo a represarías.

Actualmente Shangela Tamira dejo a un lado su identidad de género para poder ser aceptada en casa y desarrollar su especialidad en psicología, profesión que le ha ayudado a superar algunas barreras de la discriminación y saber manejar las agresiones verbales que aun recibe en las calles y sobre todos por agentes policiales en su ciudad.

Violencia en ascenso.    

Las estadísticas recopiladas por el Observatorio LGBTIQ+ de Nicaragua exponen que la mayoría de los casos de violencia ocurren en el ámbito familiar, durante el ejercicio del trabajo sexual, y en espacios públicos como calles, bares y discotecas. Asimismo, se han registrado agresiones por parte de oficiales de la Policía Nacional, así como situaciones de discriminación laboral en centros de trabajo, incluidos las zonas francas.

El total de violencias registradas y documentadas desde enero a la fecha del 2024 es de 108, con un total de 89 personas LGBTIQ+ denunciantes de agresiones reportadas de 15 departamentos, los tipos de violencia son verbal 29.63%, física 19.44%, estatal 25.93, sexual 9.26, laboral 7.41%, patrimonial 0.93% y muertes violentas 7.41%.

“Ahora también soy activista de Derechos Humanos de la diversidad sexual y veo de otra manera el contexto que vive el colectivo en todos los espacios miramos violencia hacia la comunidad LGBTIQ+, hay varios factores que influyen, esta el tema de la religión, los lideres comunitarios de los pueblos indígenas y afrodescendientes, la familia y el aria social, en el sistema escolar y el sistema judicial.

El cierre de muchas ONG´S a causado el aumento de violación de Derechos, no se trabajar de cerca con la comunidad, nadie nos atiende, la situación se vive diferente al pacifico por nuestra cultura en la región costa caribe. Otro factor es el consumo de drogas y alcohol entre la diversidad sexual, la migración, el trabajo sexual y a la vez algunas chicas le roban al cliente a lo que ellas se ven obligadas para subsistir, pero esto viene por la misma violencia”. Finalizo Shangela.

 La Corte Interamericana de Derechos Humanos, insta a los Estados de la región a: Implementar políticas y programas para la inclusión social de personas LGBTQ+, que incluyan inclusión educativa, laboral y social, con participación de las organizaciones comunitarias y enfoque intercultural. 

Estas políticas y programas deberían incluir; Abordaje de los diferentes factores de exclusión social, como identidad de género, orientación sexual, origen étnico, origen nacional y pobreza, entre otros, así como mecanismos para reparación de violaciones de derechos y atención a las vulnerabilidades específicas de la población migrante.